Las acciones de TSK cerraron la sesión del miércoles 14 de octubre de 2026 con una caída del 11,14 %, hasta 6,50 euros, lo que equivale a 0,815 euros menos por título, según elDiario.es Asturias y Europa Press. Fue el segundo mayor retroceso de la bolsa española en la jornada, solo superado por el de Berkeley Energía, según ambas fuentes.
El desplome se produjo después de que el Tribunal Comercial de Londres ordenara a Banco Santander pagar de inmediato avales por 81 millones de euros, equivalentes a 90,7 millones de dólares, a la Central Térmica de Temane (CTT), según Europa Press y RTPA.
Un contrato rescindido tras el ciclón Filipo
Las garantías están ligadas al contrato de ingeniería y construcción (EPC) de la central de ciclo combinado de Temane, en Mozambique, de 450 MW, que Globeleq adjudicó a TSK en diciembre de 2020 y que se valoró en más de 300 millones de euros, según Europa Press. La ingeniería rescindió el contrato en abril de 2025 alegando fuerza mayor por los efectos del ciclón Filipo. CTT rechazó la rescisión y pidió a Santander que ejecutara los avales, según la agencia y RTPA.
TSK defiende que no debe pagar esos 81 millones y ha llevado el caso a un arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (CCI) en Londres, cuya resolución no se espera antes de finales de 2027 o comienzos de 2028, según elDiario.es Asturias. En abril de 2025, un juzgado de primera instancia de Móstoles (Madrid) paralizó de forma provisional la ejecución de los avales, una decisión que ratificó en febrero de 2026 hasta que concluya el arbitraje, según Europa Press.
La compañía negocia un acuerdo amistoso con su cliente
En un comunicado remitido a la CNMV, TSK aclaró que no es parte del procedimiento judicial de Londres, según Europa Press y elDiario.es Asturias. La empresa negocia con el cliente un acuerdo amistoso que, según su propia valoración, no tendría un impacto adverso significativo.
La central de Temane forma parte de una inversión de más de 2.000 millones de dólares (1.787 millones de euros) en Mozambique, que incluye unos 600 kilómetros de líneas de alta tensión y cuenta con el respaldo del Banco Mundial, el Fondo Noruego de Desarrollo, el Banco Africano de Desarrollo y el Banco Islámico de Desarrollo, según Europa Press.
TSK, una ingeniería asturiana cotizada que afirma llevar 40 años en activo, ofrece servicios y tecnología para la transición energética, como renovables, almacenamiento, hidrógeno, plantas de valorización energética de residuos, centrales flexibles de gas, infraestructuras eléctricas, manejo de materiales, plantas industriales y centros de datos, según su web. En esa página, la compañía indica que obtuvo un beneficio neto de 44,8 millones de euros en su primer semestre como cotizada.