La administración concursal de Tubos Reunidos ha seleccionado cinco ofertas por las unidades productivas del grupo, y todas reclaman que ni esas unidades ni los inversores asuman la deuda con la SEPI, según publicó Naiz el 22 de octubre de 2026 citando fuentes de la empresa. Ningún ofertante pide que se condone ese pasivo, pero todos quieren que quede fuera de la operación.
Las cinco propuestas contemplan recortes de plantilla y solo tres se comprometen a mantener la actividad en Amurrio y Trapagaran, según Naiz. El único interesado identificado es el grupo indio Welspun, que ha citado al comité de empresa de Trapagaran, según fuentes sindicales mencionadas por ese medio.
La deuda total del grupo ronda los 300 millones de euros, según Naiz. La contraída con la SEPI procede de un préstamo de 112,8 millones concedido en 2021 que, con los intereses, se aproxima a 150 millones. Radio Llodio, por su parte, habla de 113 millones del rescate más los intereses.
La SEPI exige que el comprador asuma toda la deuda
La SEPI reclama que el comprador se haga cargo de la totalidad de la deuda y se apoya en una opinión preliminar y no vinculante de la Dirección General de Competencia de la Comisión Europea, que considera que condonarla supondría una ayuda de Estado, según informaron Naiz y Radio Llodio. La Abogacía del Estado comunicó al Juzgado de lo Mercantil de Vitoria que acudirá a instancias judiciales europeas si no se atienden las pretensiones de cobro de la SEPI, según Radio Llodio.
La administración concursal sostiene, en cambio, que se trata de una deuda subordinada, al proceder de un préstamo participativo, y que no debe transferirse; la decisión corresponde al juzgado, según Naiz. Las ofertas finales se esperan a principios de diciembre, según ese medio, o a mediados de mes, según Radio Llodio. Esta emisora advierte de que, si la SEPI y la administración concursal no alcanzan un acuerdo antes de las ofertas vinculantes, la empresa se expone al cierre.
Los pedidos de octubre suben un 105 %
En los primeros 20 días de octubre, la compañía recibió pedidos por unos 15 millones, un 105 % más que un año antes, según Naiz. El 85 % corresponde a la planta de Amurrio, sobre todo con destino a Estados Unidos. Aun así, la facturación sigue por debajo de la de 2025 y la tesorería está «muy ajustada», hasta el punto de que no se descarta retrasar alguna nómina o la paga extra de diciembre, según el mismo medio.
La planta de Iruña Oka, dedicada al roscado de tubos y con unos 60 trabajadores, necesitará ajustes por la falta de pedidos, según Naiz. El consejero de Industria del Gobierno Vasco, Mikel Jauregi, hizo declaraciones el 22 de octubre sobre la situación de Tubos Reunidos y de Vicinay, según Irekia.